domingo, 29 de noviembre de 2015

El comportamiento de las personas en los errores empresariales.

Muchas compañías cuentan con sistemas sofisticados para prevenir los riesgos. Pero la mayoría olvida un factor impredecible que está en la base de las crisis: las personas, que llevan a errores estratégicos.

La raíz de los desastres corporativos que se han producido en los últimos tiempos reside en un factor común: las personas. Las empresas trabajan en la creación de sistemas de protección cada vez más sofisticados frente a los riesgos, pero el mayor problema con el que tienen que lidiar las compañías radica en la impredecibilidad del comportamiento humano.

Algunos acontecimientos del pasado nos advierten de estos riesgos, como por ejemplo la manipulación de las pruebas de emisión en los automóviles de Volkswagen o la tragedia aérea de Germanwings en los Alpes franceses provocada por el piloto Andreas Lubitz. Asimismo, la banca ha sido sacudida por una serie de escándalos, desde la venta engañosa de paquetes de seguros hasta la manipulación de préstamos internacionales, si bien éstos están lejos de ser los únicos.

Paliar el fracaso

Los riesgos en los que interviene el factor humano pueden ir desde errores sencillos, como infectar el ordenador abriendo un correo, hasta la falta de habilidades fundamentales, que entran en la categoría de fallos estratégicos.

John Hurrell, consejero delegado de Airmic, la Asociación Británica de Aseguradores y Gestores fallos son cada vez más frecuentes debido a que las entidades son cada vez más complejas, se exponen a la globalización y cambian rápidamente. Los modelos de negocio, la tecnología y las cadenas de suministro evolucionan. Se debe desarrollar un sistema para paliar los posibles fracasos que puedan producirse".

Las empresas se esfuerzan cada vez más por adoptar sistemas frente a los riesgos. Las diferentes compañías cuentan con una norma internacional que proporciona los principios y las directrices genéricas sobre la gestión del riesgo, conocida como ISO 31000. Muchas de ellas han adoptado sistemas para la "gestión del riesgo institucional", también conocidos como ERM, que ofrecen un marco para determinar, analizar, responder y reducir riesgos.

La popularidad de estas estructuras ha aumentado desde que los reguladores y las agencias de calificación de la deuda incrementasen los controles de los procesos de gestión del riesgo, en particular desde que Standard & Poor's incluyese la revisión de la gestión de riesgos empresariales como parte de su proceso de calificación del riesgo.

Los riesgos en los que interviene el factor humano van de errores sencillos a fallos estratégicos.
Cranfield School of Management llevó a cabo en nombre de Airmic un estudio de ocho empresas, conocidas por sus efectivas prácticas de gestión de riesgos, entre las que se incluyen International Hotels Group, Jaguar Land Rover, Virgin Atlantic y la aseguradora Zurich.

El informe de la investigación identificaba cinco principios necesarios para adquirir capacidad de recuperación: disposición para anticiparse a los problemas, contar con los medios adecuados para hacer frente a las condiciones que puedan variar, comunicación hacia los niveles más altos de la jerarquía empresarial, capacidad para reaccionar rápidamente a los incidentes y voluntad para aprender de la experiencia.

Son muchas las empresas que sólo pueden controlar una pequeña proporción de su personal, ya que algunas de sus funciones son subcontratadas. Uno de los patrones que se repite en las crisis corporativas consiste en la "normalización" de las conductas indebidas: los trabajadores se dan cuenta de que pueden alcanzar sus objetivos infringiendo las normas, ningún empleado denuncia estas conductas y consecuentemente, los directivos no toman cartas en el asunto.

Según Marc Spurling, jefe de estrategia de recursos humanos de Marsh, "los problemas de seguridad se están tomando en cuenta seriamente debido a que un fallo puede causar la muerte, heridas graves o multas elevadas. No obstante, las empresas deben enfrentarse a grandes desafíos, sobre todo en materia relacionada con el comportamiento de los empleados. El próximo paso para las compañías consistirá en fomentar la cultura de seguridad entre su personal".

En definitiva, el establecimiento de las políticas empresariales que fomenten una conducta de seguridad entre los empleados depende de la dirección de las empresas.

Fallos de supervisión y comunicación

El estudio realizado por la Cass Business School de Londres en nombre de la Asociación Británica de Aseguradores y Gestores de Riesgos (Airmic), 'Roads to Ruin', analiza dieciocho crisis corporativas de varias empresas, entre las que se incluyen Enron, Arthur Andersen, BP, Airbus, AIG y Société Générale. El informe de esta investigación muestra que los fracasos de las compañías están relacionados, en la mayoría de los casos, con defectos en el hardware y la deficiente gestión de la calidad. "Casi siempre, el personal de la empresa conocía las vulnerabilidades a las que se enfrentaban", confirma Hurrell. Los problemas pueden surgir si los miembros del Consejo de Administración no hacen nada por comprender los riesgos de la organización, o si la dirección decide hacer la vista gorda. También pueden florecer los errores si las políticas no son comunicadas de manera eficiente a los empleados. En particular, el análisis refleja que las grandes calamidades empresariales se producen debido a los débiles modelos de estructura organizativa y al escaso control y supervisión de éstos sobre los empleados.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Las ramas de un árbol llamado escándalo Volkswagen.




A tenor de las noticias publicadas en los medios de comunicación sobre el trucaje de los motores Volkswagen, estos son los indicios de fraude observados:

1.- Alteración de las características y/o de diseño de bienes y servicios.

2.- Documental, ya que se ha tenido que falsificar documentación oficial relativa a las características de los vehículos.

3.- Inducción psicológica ejercida al personal de la empresa que ha intervenido en el fraude contra su voluntad, como por ejemplo amenazas de despido. Posible tendido de trampas para mantener su silencio. Recordemos que el escándalo ha salido a la luz porque lo hizo público un ingeniero de la compañía.

4.- Comportamiento desleal de directivos.y/o empleados pertenecientes al grupo de defraudadores.

5.- A los consumidores y usuarios, porque los vehículos comprados no se ajustan a lo deseado.

6.- Medioambiental, al anunciar unas emisiones de CO2 menores que las reales, y

7.- Contra la Hacienda Pública, pues se concedieron ventajas fiscales y subvenciones a los compradores basadas en la teórica eficiencia ecológica de los automóviles.

Como se puede apreciar los delitos económicos relacionados con fraudes comerciales afectan a muchas áreas y actividades diferentes. Si se confirman los indicios detallados (algunos ya lo están) o incluso se amplía la lista a medida que vayan conociéndose más datos, cada uno de ellos deberá ser investigado independientemente del resto como si fueran ramas del mismo árbol.

martes, 15 de septiembre de 2015

Entre lechuga y lechuga, col: La migración desde Siria hacia Europa y el terrorismo yihadista.

 









El refrán español "Entre col y col, lechuga" que más de una vez hemos empleado, alude al hecho de que, en ocasiones, nos sucede alguna cosa buena en medio de muchas desgracias, asimilando que la tierna y jugosa lechuga destaca entre las coles, más duras e insípidas.

Desde hace unas semanas estamos viendo cómo un ingente número de personas intentan entrar en Europa huyendo de Siria, su país, ahora en manos del Estado Islámico y el terrorismo yihadista. Los gobiernos occidentales deben solventar este problema humanitario hilando muy fino, pues al deber de atención y asilo de esas víctimas inocentes se opone el de controlar de modo efectivo la entrada de terroristas camuflados entre ellos.

Algunas voces del Partido Popular (el último Javier Maroto, exalcalde de Vitoria-Gasteiz y actual Vicesecretario Sectorial), ya han manifestado públicamente su desacuerdo con el "todo vale" políticamente correcto, aunque horas después matizó sus palabras para incidir en que "la solidaridad en Europa es un valor. Vamos todos a una", probablemente después de recibir el correspondiente tirón de orejas desde la sede de la calle Génova.

En nuestro país no existen términos medios: o estás conmigo o estás contra mí. Esta visión extremista de las cosas nos lleva a pensar que no existen matices con lo que un problema aireado por los medios de comunicación, no nos deja ver otros que permanecen a su sombra y que en mi opinión son más peligrosos. Aún así hay hechos que se escapan al control mediático gracias a las redes sociales, enfrascado en transmitir exclusivamente una imagen altruista de Europa. 

Por ejemplo, no se entiende que unas personas cansadas y hambrientas después de recorrer muchos kilómetros y haber sufrido grandes calamidades durante su periplo, pueden rechazar de forma violenta hasta el punto de arrojarlos al suelo, los paquetes de comida ofrecidos por la policía y el ejército porque los productos no eran "halal" (carne de animal sacrificado según el rito musulmán). Es admisible una observación razonable sobre este hecho porque ya sabemos que los preceptos religiosos son de obligado cumplimiento para los muslimes, pero esta respuesta violenta parece orquestada por alguna persona o grupo dominante entre los desplazados, quién sabe si para deteriorar la imagen pública de los cuerpos policiales ya de por sí bastante desgastada por otras imágenes de la masiva migración.

Si nos ponemos en la situación de un terrorista yihadista que quiere extender su misión en Europa y sabe que los controles fronterizos hacen casi imposible su entrada en territorio europeo (digo "casi" porque responsables policiales ya han manifestado la dificultad de discernir entre un árabe pacífico y un terrorista), el movimiento de refugiados se antoja como una solución perfecta para traspasar fronteras sin ser descubierto. Por lo tanto, nuestros políticos deben olvidarse de transmitir únicamente mensajes solidarios, advirtiendo a la ciudadanía de este riesgo sin que ello suponga que renuncian o dan la espalda al deber de asilo que merece la gran mauyoría de expatriados.

Y es que volviendo al refrán que me he permitido trastocar en el título, entre las lechugas (desgraciados seres humanos obligados a huir de su país) nos encontramos con las duras coles yihadistas.

 

miércoles, 29 de julio de 2015

En qué consisten los informes grafológico, caligráfico y sociolingüístico forenses.


A menudo vengo observando la confusión que existe para diferenciar lo que es un informe pericial grafológico de uno caligráfico, muy probablemente porque ambos se realizan sobre textos manuscritos. Escribo estas líneas en la confianza de que sirvan para aclarar ambos conceptos, y también para describir qué es la sociolingüística forense y cómo pueden ayudar a los profesionales relacionados con los tribunales.

Informe Grafológico: Aplicable a textos manuscritos y firmas, estudia los grafos o signos utilizados al escribir para detectar las características psicológicas del individuo, por lo que también se denomina informe grafopsicológico.
Informe Caligráfico: Al igual que el anterior es aplicable a textos manuscritos y firmas, centrándose en el estudio e identificación de la escritura pero solo con el fin de descubrir a su autor, sin entrar en los detalles psicológicos. Su técnica está basada en la comparación del texto y/o firma dubitados con otros indubitados.
Informe Sociolingüístico: La sociolingüística es una rama de la lingüística que estudia el lenguaje en relación con la sociedad, y su objetivo de análisis es la influencia que tienen en una lengua los factores que caracterizan a los interlocutores. Aunque en el ámbito forense puede emplearse en textos manuscritos, es en aquellos realizados con ayuda de teclado donde tiene su mayor aprovechamiento pues resulta imposible utilizar otros sistemas. 

La sociolingüística forense persigue dos objetivos:

    Primero: identificar al autor de un texto escrito a través de teclado; esto es, con ayuda de una máquina, ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico. La técnica empleada se basa en analizar las expresiones personales, composiciones gramaticales, errores ortográficos, muletillas y otras variables lingüísticas. Al igual que los caligráficos, los informes sociolingüísticos se basan en la comparación de textos indubitados con el dubitado si bien en esta última especialidad estamos hablando de correos electrónicos, participaciones en foros; mensajes en redes sociales tales como whatsApp, facebook, twitter, linkedin y otras análogas; etc..

   Segundo: definir el perfil del autor en cuanto a su nivel cultural, rango de edad, profesión, sexo y/u origen o lugar de residencia, convirtiéndose en un filtro dentro de la investigación al orientar y delimitar el número de sospechosos. Obviamente cuanto más extenso sea el texto dubitado más cuantiosa será la información que se pueda extraer del mismo.

Considerando que hoy en día prácticamente toda la comunicación escrita se realiza a través de medios electrónicos, las aplicaciones forenses de la sociolingüistica son casi ilimitadas. Abarcar aquí todas ellas resulta tarea imposible de ahí que la relación es forzosamente incompleta; estoy seguro que gracias a sus propias experiencias el lector encontrará alguna utilidad no contemplada:

BANDAS ORGANIZADAS Y DELINCUENCIA ECONÓMICA:
Identificación y establecimiento de perfiles de los autores de correos y mensajes enviados entre miembros de bandas criminales organizadas o tramas de corrupción.
Comprobación de las cláusulas contenidas en los contratos públicos o privados, para descubrir si son deliberadamente ambiguas desde el punto de vista gramatical con el fin de dar cobijo a operaciones ilegales.


  CIBERACOSO:
Identificación y establecimiento de un perfil del autor de correos y mensajes anónimos en los ámbitos escolar, laboral u otros.
 
EXTORSIONES Y SECUESTROS:
Mensajes anónimos amenazantes o conteniendo instrucciones de actuación. Identificación y establecimiento del perfil del autor.
Notas de la víctima para determinar su autoría intelectual (si han sido escritas al dictado o no).

PROPIEDAD INDUSTRIAL E INTELECTUAL:
Revelación de información privilegiada.
Morfología de marcas comerciales que induzcan a la confusión.
Plagios.

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR:
Contenido de documentos comerciales, publicitarios y contractuales, para comprobar si la información transmitida anuncia de forma clara y comprensible para el consumidor las características del producto o servicio del que se trate, los riesgos que conlleva la operación comercial así como los derechos y obligaciones contraidos. Por ejemplo, las relacionadas con el sector financiero (preferentes, “deuda perpetua”, seguros e inversiones inmobiliarias, etc.), así como la fabricación e importación de productos que supongan riesgo para la salud tales como medicamentos, alimentos, juguetes, aparatos electrónicos, etc.


SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD VIRTUAL:
Identificar la autoría de un texto anónimo.
Trazar el perfil del autor respecto a su nivel cultural, rango de edad, sexo, profesión, origen, etc.


 


VIOLENCIA DE GÉNERO Y EN EL ÁMBITO FAMILIAR:
Identificar la autoría de textos vejatorios o amenazantes.
Trazar el perfil del autor respecto a su nivel cultural, rango de edad, sexo, profesión, origen, etc.


EN RESUMEN

Sobre un texto manuscrito se pueden realizar un análisis grafológico (o grafopsicológico según la nueva terminología) para conocer las características psicológicas de su autor, un análisis caligráfico para comprobar si ha existido falsificación de letra y/o firma, y un análisis sociolingüístico para obtener información sobre el perfil del autor a través de su discurso.

Sobre un texto mecanografiado se puede realizar un análisis sociolingüístico para conseguir información sobre el perfil del autor y/o comprobar mediante comparación si ha existido suplantación de autoría en el mismo.

Puede ocurrir que en el mismo caso sean necesarios dos o más informes periciales de los descritos, de tal manera que en el estudio de un contrato se pueden dar uno caligráfico para analizar la firma y uno sociolingüístico para determinar el autor del mismo o investigar la ambigüedad de su clausulado. Otro ejemplo sería el del envase de un producto en el que fuese necesario el informe caligráfico para indagar sobre la tipología de letras y símbolos empleados, y otro sociolingüístico para determinar si existe plagio en las marcas, eslóganes u otros textos incluidos en las etiquetas.