lunes, 30 de septiembre de 2013

Conclusiones del informe "Euskadi y Drogas 2012": menos porros pero más borracheras.

Menos porros pero más borracheras y más botellón. Esa podría ser una de las conclusiones, de trazo grueso, del informe 'Euskadi y Drogas 2012', presentado ayer oficialmente en la comisión de Sanidad del Parlamento Vasco por la directora de Salud Pública y Adicciones, Miren Dorronsoro. El exhaustivo estudio, que sirve de fotografía para orientar las políticas en materia de adicciones, constata un cambio en los patrones de consumo tanto de drogas legales como ilegales, principalmente motivado por los efectos de la crisis económica.

De forma generalizada, el año pasado bajaron los consumos de alcohol, tabaco y de todas las drogas ilegales, salvo la heroína. El comportamiento observado con el alcohol es uno de los más llamativos. No hay más consumidores de alcohol habituales. De hecho desde 2006 se ha reducido «significativamente» la proporción de personas que beben todos los días, pero, en contraste con esa buena noticia, se ha abierto un nuevo frente con el repunte de consumidores excesivos (beber en un día entre 65 y 120 gramos de alcohol) y de riesgo (más de 120 gramos), tanto los días laborables como los fines de semana, con especial preocupación en el caso de los jóvenes.

Aunque parezca una contradicción con la tendencia a la baja del consumo de alcohol, entre 2010, año del último estudio, y 2012 se han producido más borracheras. Según los datos, el 2,5% de la población vasca (cerca de 40.000 personas) realiza consumos excesivos o de riesgo en los días laborables y casi el 70% no bebe alcohol entre semana. El porcentaje puede considerarse «muy elevado», alerta el informe, puesto que sólo en 1992 este tipo de bebedores superó el 2% de toda la población. En el otro extremo, el porcentaje de personas consideradas poco bebedoras se mantiene estable en torno al 8%, si bien se produce un importante incremento entre 2010 y 2012. En todo caso, el porcentaje de población que no bebe o casi no bebe entre semana se mantiene relativamente estable en torno al 90% de la población.

Las alarmas se encienden cuando llega el fin de semana. Un 11% de la población admite hacer un consumo excesivo o de riesgo, lo que equivale a unos 187.000 vascos. Entre los jóvenes de 15 a 24 años, la proporción es del 25%. Tan preocupante como la cifra es el hecho de que desde hace una década no se observaba ese volumen, «un repunte puntual» que no impide, en cualquier caso, que esta tasa se mantenga en posiciones intermedias si se observa su evolución, es decir, «alejadas de los mínimos registrados a finales de los 90 y principios de los 2000 como de los máximos registrados a principios de los 90 y a mediados de la primera década de este siglo», precisa el informe.

Una práctica semanal 
 
Los jóvenes hacen más botellón que hace dos años. El informe se limita a ofrecer un aluvión de datos, obtenidos de una encuesta a 2.007 personas de entre 15 y 74 años, y no entra a valorar las posibles causas del repunte de este fenómeno que parecía desterrado de las calles, pero los expertos ya se temían que la crisis viniera acompañada de un resurgimiento de esta práctica. Con respecto a 2010 la proporción de jóvenes que afirman hace botellón al menos una vez al mes pasa del 14,1% al 17,4%, mientras que el porcentaje que sostiene practicarlo todas o casi todas las semanas lo hace del 3,7% al 5,1%.

La evolución del consumo de tabaco no depara tantas sorpresas y continúa con su senda descendente, de forma «lenta pero gradual», señaló la directora de Salud Pública. Miren Dorronsoro se mostró firme en la lucha antitabaco y, ya en el turno de respuestas a los grupos parlamentarios, señaló que seguirán combatiendo el humo del tabaco en los espacios donde todavía tiene presencia, en concreto citó a los estadios de fútbol, donde intentarán «corregir los consumos de tabaco», a través de campañas de información y concienciación, pero no con una política sancionadora, precisaron fuentes del Departamento de Salud.

No se quitará ojo tampoco al consumo de cannabis porque, a pesar de que las tasas de consumo experimental han caído un 20% hasta niveles del año 2000, Euskadi sigue estando entre las regiones y países de la Unión Europea con mayores tasas de consumo de esta sustancia. La encuesta revela además que las sustancias ilegales como la cocaína y las anfetaminas pierden presencia en Euskadi, no así la heroína. Como contrapartida, Dorronsoro advirtió del peligro emergente de las drogas sintéticas, que se venden a través de internet o en el mercado negro, una nueva batalla que comparten todos los países de la UE.

Una de las novedades del estudio ha sido la inclusión por primera vez de datos sobre las adicciones a los juegos de azar y a internet. El 53% de los encuestados reconoce su afición a las loterías, quinielas y otras apuestas similares. El 72% utiliza internet y, de ellos, el 3% está conectado durante cinco horas o más, fuera del trabajo o del estudio. (FUENTE: EL CORREO).

jueves, 26 de septiembre de 2013

Sexismo cotidiano: lo que hay que oir por ser mujer.

"Sexismo cotidiano es no poder ir por la calle sola de noche sin pasar miedo. Es sentirte incómoda al pasar por delante de un grupo de hombres por temor a las coletillas. Es tener que aguantar todo tipo de comentarios y miradas y que, si contestas, encima te insulten. Es tener a uno o más tíos siguiéndote (a pie o en coche) y diciéndote vulgaridades hasta tener que salir corriendo para librarte de ellos. Es que te valoren más por tu aspecto físico que por tu inteligencia. Que te traten como si fueras una niña pequeña a pesar de ser igual o mayor edad que ellos. Que hablen a tu pareja (varón) y que a ti te ignoren. Que pagues tú y le den las vueltas a tu pareja (varón). Y un largo etcétera". 

Por suerte, no todos los hombres tratan así a las mujeres, ni mucho menos. Pero es verdad que este tipo de actuaciones suceden a diario y suelen quedar impunes. Alguien, una mujer sin identificar, las ha contado en la web 'Sexismo cotidiano', un proyecto virtual que ofrece la oportunidad de registrar las experiencias sexistas que, en especial las mujeres, sufren cada día. Una especie de desahogo frente a situaciones injustas, a veces tan triviales y naturalizadas en la sociedad "que ni siquiera nos sentimos capaces de protestar", indica Mariela Magnelli, gestora de la web en español. "Al compartir tu historia estás mostrándole al mundo que el sexismo existe, que las mujeres lo vivimos todos los días y que es un problema válido que podemos y debemos discutir", indica. 

Es algo tan sencillo como dar a la mujer la oportunidad de expresar su indignación, su sorpresa, su hastío o incluso su fastidio frente a una circunstancia de desigualdad de género o de discriminación vivida. Por ejemplo: "El otro día hablaba con un amigo que me contaba que ahora, para ligar, se debía jugar a ser feminista. Me dio asco", expone otra mujer. 

La plataforma 'Sexismo cotidiano' nació hace un año en Gran Bretaña como 'Everyday Sexism Project' de la mano de la escritora Laura Bates, a la que un hombre manoseó la pierna mientras viajaba en metro. "Todo empezó porque tuve una semana muy mala", suele explicar. En una sola semana, un hombre le toqueteó una pierna en el autobús, varios chicos le lanzaron piropos desde un coche y dos hombres hablaron de sus pechos al verla en la calle. Se lo contó a sus amigas. Qué sorpresa, todas tenían historias similares que contar. Pero también tuvo que oír que estaba exagerando y que tenía que tener más sentido del humor. Frustrada, decidió empezar con la web. "Si todas contábamos nuestras experiencias la gente se dará cuenta del problema en vez de creer que está superado". 

Por ahora ya hay escritas más de 30.000 historias, de las que cerca de un millar proceden del sitio web en España (http://espana.everydaysexism.com). Casi todas son anónimas, aunque algunos testimonios figuran con nombre y apellidos, y una gran parte tienen como protagonistas a niñas y adolescentes. India, Serbia, México, Uruguay, Ecuador... quieren ya abrir su propia web. Repasando los testimonios, hay auténticas crueldades y faltas de respeto hacia la mujer. "Hace años, en una ocasión que estábamos varios familiares juntos, mi abuelo, que era ya mayor y no recordaba casi nada, hizo un comentario sobre mi culo. Mis tías, que estaban allí, o se hicieron las sordas o estaban distraídas con algo, pero mi padre y algún que otro tío mío comenzaron con las risitas… Yo no sabía ni qué cara poner ni qué decir, acabé por hacer que no había escuchado nada. Mi abuelo era mayor y no recordaba ni quién era yo, pero mi padre y mis tíos reaccionaron de la peor forma posible". 

"Tener que esconderse en una tienda porque un señor ha decidido que tienes que prestarle atención y te ha estado siguiendo por la calle, ¿es normal?", plantea otra persona, identificada como Neko. Bego narra lo siguiente: "La semana pasada, en el gimnasio, mientras hago ejercicio, noto que alguien por la espalda me retira un poco la camiseta. Me giré y era un nuevo monitor. Terminé ese ejercicio y fui a donde estaba y, muy educadamente, le pregunté si había sido él el que me había retirado un tirante. Me dijo que sí, que para ver mi tatuaje. Le contesté que para otra vez me pidiera permiso antes porque no me gusta que me retiren la ropa sin mi consentimiento. No se lo esperaba, claro… Por cierto, que allí hay decenas de hombres tatuados y a ninguno le retiró la camiseta. Luego se quiso hacer el simpático conmigo invitándome a su clase, a cual rechacé". Y María ofrece un escueto, pero revelador, testimonio: “Llevo el pelo corto, cortísimo. La última es que un hombre se me acerca en la calle y me espeta: ‘¡lesbiana!".

Mujeres que toleran

Entre los testimonios, también hay pruebas de que el sexismo afecta a todos. Sin ir más lejos, a mujeres que toleran, admiten, fomentan y jalean este tipo de conductas. Así pues, una chica comenta cómo mientras escogía un vestido para una gala de fin de curso, su madre le instó a escoger uno en el que se viera pierna porque es lo que a los hombres les gusta. "Sexismo es entrar a una tienda de prensa y que la señora que atiende te pregunte qué quieres. Responder que estás pensando qué revista llevarte y que despliegue ante tus ojos varias revistas femeninas y algunas del corazón. Me quedé sin palabras, y cuando le digo que estaba dudando entre la ‘Muy interesante Historia' y la 'Emprendedores', la señora pone cara de sorpresa y pasa a sonreír con nerviosismo…", relata Cristina. 

Y no faltan experiencias vividas por personas del sexo masculino. "Mi compañero de piso –explica Luis- le ha sido infiel a su novia en numerosas ocasiones. Hace unos meses cortó con ella. Sus motivos: ella está demasiado gorda y él quiere 'culitos más prietos', según sus propias palabras. Irónicamente, él es obeso". La misma persona ofrece otra historia sexista vivida en primera persona: "Una vez, hace años, me dejó una chica en un pub. Ella me había sido infiel. Salí a la calle llorando. Me encontré con un primo mío que pasaba por ahí. Tiene mi edad. Le conté lo sucedido. Su respuesta fue: 'esto te pasa por ser demasiado bueno; tienes que atarlas más en corto'". Asimismo, un padre explica cómo cada vez que sale con sus hijos tiene problemas a la hora de cambiarles los pañales por estar los cambiadores en los baños de mujeres. En un restaurante le llegaron a decir que lo cambiara en el suelo. 

La pregunta es: ¿qué hacer con tantísimos testimonios desagradables? "Buscarles el lado práctico", explica Mariela Magnelli. "Debemos ver de qué manera pueden ayudar para modificar leyes discriminatorias de ciertos países y cómo ayudar a acercar recursos a proyectos relacionados con la desigualdad de género". El futuro es, pues, salir de Internet. Por lo pronto, la policía británica se ha interesado por la plataforma de Laura Bates. Le pidieron los datos recolectados en su web acerca de los tipos de agresión sufridos por mujeres en el transporte público londinense y las localizaciones más frecuentes. Las denuncias han aumentado un 30% y ya hay tres detenidos.(FUENTE: EL CORREO).

martes, 24 de septiembre de 2013

Detenido por estafar 11.000 euros mediante el timo de los billetes tintados.

La argucia utilizada por los autores consiste en hacer creer a la  víctima que papeles tintados de un determinado color terminarán  siendo papel moneda de curso legal después de aplicarles un proceso  químico. 

Según ha informado el Departamento vasco de Seguridad, las  investigaciones se iniciaron a mediados del pasado mes de agosto por  agentes de la comisaría de Sestao, después de que un particular  denunciara haber sido víctima de una estafa por parte de varias  personas. 

Según se pudo saber, se trataba del timo del dinero tintado, o  wash-wash, del que existen numerosas variantes. En esta ocasión, los  presuntos estafadores habían contactado días antes con dicho  particular para ofrecerle "un negocio lucrativo". Se trataba de un  sistema por medio del cual, a partir de un billete de curso legal, podían conseguir réplicas por duplicado del original, todo ello  mediante el uso de unos líquidos especiales que reaccionaban con la  tinta de los billetes. 

El supuesto proceso químico hacía impregnar mediante presión a dos copias de papel blanco colocadas a ambos lados del billete original.  Al cabo de unos días se convertían en copias idénticas. Por cada  billete de 500 euros de curso legal aportado se le garantizaba el  mismo más una de las dos copias 'clonadas'. 

La demostración se llevó a cabo en la habitación de un hotel de  Barakaldo, donde los estafadores pusieron en escena la argucia y  lograron engañar a la víctima. De esta forma, tal y como se refiere  en la denuncia, consiguieron que les hiciera entrega de diversas  sumas de dinero hasta llegar a los 11.000 euros.  

En base a las averiguaciones efectuadas por agentes de la  comisaría de Sestao, se pudo saber que los estafadores se habían  puesto nuevamente en contacto con la víctima, a la que reclamaban  otros 2.400 euros para hacerle entrega del líquido necesario para la  supuesta clonación de los billetes. 

Un dispositivo de vigilancia y seguimiento llevó a los ertzainas  hasta Irun donde, en colaboración con agentes de esta  comisaría, pudieron arrestar a uno de los integrantes del grupo. El  mismo, un varón de 35 años de edad, de nacionalidad camerunesa, fue  detenido en las inmediaciones de la estación de autobuses de la  ciudad. Según se pudo comprobar, el arrestado cuenta en su haber con  otras detenciones anteriores por delitos de estafa.(FUENTE: DEIA).

lunes, 23 de septiembre de 2013

Conclusiones del informe pericial balístico sobre la muerte de Iñigo Cabacas en Bilbao.

La pelota de goma que acabó con la vida de Íñigo Cabacas en el callejón de María Díaz de Haro la noche del 5 de abril de 2012, tras el partido entre el Athletic y el Shalke, fue disparada por la Ertzaintza a una distancia aproximada de unos 25 metros, según concluye el peritaje solicitado por las partes y encargado por la jueza instructora Ana Torres al Cuerpo Nacional de Policía, al que ha tenido acceso este periódico. 

La Policía Científica de dicho cuerpo sostiene en una de sus conclusiones que «no puede determinarse la posición exacta» del tirador, aunque sí «se deduce el área probable triangular» donde estaba ese agente con respecto a la víctima: a lo largo de una línea de entre cuatro y nueve metros, a la altura de los coches aparcados en batería en la calzada más próxima al callejón. El informe -realizado por el Laboratorio de Balística Forense de la Unidad Central de Criminalística- fue entregado ayer por la mañana a las partes, e incluye una reconstrucción animada en 3D de cómo sucedieron los hechos en base a dos posibles hipótesis: un tiro directo o con rebote.

El joven de 28 años de Basauri, conocido por sus amigos como 'Pitu', falleció cuatro días después de resultar herido en el hospital de Basurto en el que permanecía ingresado en estado de coma con un estallido craneal. El entonces director de la Ertzaintza, Antonio Varela, afirmó en el Parlamento de Vitoria que el material antidisturbios se había lanzado a no menos de 23 metros. El propio consejero Rodolfo Ares anunció que desde aquel día la distancia mínima a la que la Ertzaintza debía disparar las pelotas de goma se elevaba de 25 a 35 metros.

Los especialistas de la Comisaría General de Policía Científica recibieron el encargo el pasado 22 de noviembre y desde entonces han realizado un concienzudo estudio, en el que han utilizado hasta un radar del Ejército para medir la velocidad de las pelotas. El pasado 20 de junio se reconstruyó el escenario en el callejón, con los testigos que han declarado en el juzgado y las terrazas de los bares tal y como estaban aquel día. Tras recibir el aviso de que había una persona herida, los ertzainas fueron recibidos con una lluvia de objetos, que respondieron con una carga. Por orden del juzgado, fueron remitidas a Madrid doce escopetas 'Benelli', que se correspondían en código con las utilizadas entonces; sesenta pelotas de caucho y otros tantos cartuchos, que luego fueron ampliados a 150 unidades de cada uno debido al gran número de pruebas que hicieron.

También contaron con las testificales y el determinante informe de la autopsia, según el cual, Íñigo presentaba un «severo traumatismo cráneo-encefálico con foco de fractura y ligero hundimiento». «Exteriormente» se observaba un hematoma con «forma circular de un diámetro aproximado de 55 milímetros».

Precisión «muy deficiente» 
 
El informe de Balística descarta que la pelota fue lanzada a bocajarro, a menos de 1,25 metros, ya que «no consta coloración asociada a la presencia de residuos de disparo en la epidermis del fallecido» y sitúa la distancia más probable en unos 25 metros. Establece dos posibles hipótesis, que el caucho rebotara en el suelo antes de impactar, o que fuese un «tiro tenso» o directo. En el primer caso, el ertzaina se situaría a lo largo de una línea de 4,80 metros, a 25 de la víctima, justo entre los vehículos estacionados. En el segundo, la raya imaginaria en la que estaría colocado el escopetero, como se les conoce en el argot policial, aumenta a nueve metros, detrás de los coches, a unos 28 metros de 'Pitu'.

Los autores del informe destacan la «ausencia de bibliografía» de pruebas balísticas realizadas con pelotas de goma, y la dificultad que ha supuesto para ellos no haber iniciado la investigación en el momento de los hechos. En una de las siete conclusiones finales sostienen que el material recibido, armas y munición, estaba «en perfectas condiciones de uso». Los especialistas advierten de que este tipo de armas tiene una precisión «muy deficiente» a más de 17 metros, es decir que no se puede apuntar a un blanco, y que a partir de 20 el vuelo resulta «errático».

El informe no desvela la principal incógnita del caso, si se podrá llegar a conocer quién efectuó el disparo que mató a Íñigo y si podrá imputarse a alguno de los agentes que participaron en el operativo o a sus mandos. El Departamento de Seguridad apartó del servicio en la comisaría de Bilbao a seis ertzainas -cuatro patrulleros, un suboficial y un oficial-, que están ahora destinados a otras tareas mientras se resuelve el caso. (FUENTE: EL CORREO).

sábado, 21 de septiembre de 2013

Curso "Ciberseguridad y Delincuencia: nuevas tecnologías y oportunidad criminal".




El pasado día 17 tuve el placer de asistir como ponente al curso "Ciberseguridad y Delincuencia: nuevas tecnologías y oportunidad criminal", que organizado por la UNED de Pamplona se celebró en la capital navarra del 16 al 18 de septiembre.

Mi ponencia trató sobre las aplicaciones de la sociolingüística forense en la investigación de la ciberdelincuencia. Aunque iré publicando varios post que profundizarán en esta disciplina criminalística, de forma sucinta se puede decir que la sociolingüística estudia la manera que tiene cada persona de expresarse verbalmente y por escrito en una determinada lengua.

Su aplicación forense es fundamental para descubrir la autoría de anónimos escritos por medios mecánicos (máquina de escribir, ordenador, teléfono móvil, etc.), o en las ocasiones en las que se cuenta con una grabación de voz.



jueves, 19 de septiembre de 2013

Nombres curiosos de poblaciones españolas registradas en el Instituto Geográfico Nacional.

Los hombres habían ido cargados de entusiasmo a saludar el paso del general por la vecina Lerma. Al llegar el cortejo, con el dictador saludando desde el descapotable como un estafermo, desenrollaron la pancarta con una sonrisa de oreja a oreja: 'Revilla Cabriada con Franco'. ¡Horror!
A un escolta con pocas luces y escasa ortografía le dió un vuelco el corazón y mandó a una pareja de la Guardia Civil para sofocar aquel motín. Los vecinos de la burgalesa Revilla Cabriada aún se parten la caja cuando recuerdan el episodio al que les condujo la bendita toponimia: el nombre de su pueblo medieval, nacido de la unión de Ribiella y La Villa Capriata, ese 'Revilla Cabreada' que movilizó a los 'picoletos'.
De Ponte Gorda a Olías
Colinas del Campo de Martín Moro Toledano (León) y Cenicero (La Rioja)
España tiene nombres para dar y regalar. En concreto, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado 52.653 núcleos de población. ¿El más común? En «la católica España», muletilla que popularizó el Papa Wojtyla, no podía ser otro que A Igrexa, La Iglesia, un topónimo que reina en la céltica Galicia, comunidad donde aparece también el segundo nombre más común, A Outeiro, el otero o altozano, que surge en otros 255 enclaves galaicos.
¿El nombre más corto? Pues Ea, en Vizcaya. Aunque Saá, en Lugo, pronunciado así, de una vez, es casi monosílabo, como Cué o Lué, en Asturias. También el río Güi, en la malagueña Cómpeta, tierra de moscateles y vinos de montaña firmados por Telmo Rodríguez, le acompaña en concisión.
De Ponte Gorda a Olías
El Cubo de la Tierra del Vino (Zamora) y Calzadilla de los Hermanillos (León)
¿Y el más largo? Si lo escribimos junto, apostaría por Quintanamartíngalíndez, en el burgalés valle de Tobalina. Aunque tampoco le anda a la zaga el resonante Peñaranda de Bracamonte, que remite a tiempos de princesas y dragones, lo mismo que Melgar de Fernamental, o Terradillos de Templarios, Modúbar de la Emparedada, La Almunia de Doña Godina, Espinosa de los Monteros, Esparragosa de la Serena, Helechosa de los Montes, Manganeses de la Lampreana y su medio primo, también zamorano, Manganeses de la Polvorosa. Pujan fuerte por el premio al más largo, Huertos Familiares de San Fernando, en Córdoba, y el valenciano Lugar Nuevo de la Corona. Pero sin duda, el primer premio se lo lleva el leonés Colinas del Campo de Martín Moro Toledano. Aunque sus vecinos se refieran a él con un simple Colinas del Campo, que el resuello no da para más...
Las líneas que siguen son una mirada curiosa a los listados del Instituto Geográfico Nacional. No las guía otro ánimo que el de sacar a la luz lo más curioso; con intención de señalar, que no de ofender. Dicho queda, porque en este país, eso de que a uno le hagan bromas con el apellido o con la tierra de sus antepasados no se lleva nada bien. Ya saben que entre vecinos siempre ha habido mucha mala baba.
De Ponte Gorda a Olías
La Polla (Asturias) y Peñaranda de Bracamonte (Salamanca)
Solo recuerden aquel episodio del forastero que se muda de pueblo y un paisano caritativo le avisa de que se ande con cuidado. «Aquí, en cuanto te descuidas, te ponen un mote». «Tranquilo, yo ya vengo precavido». A los nietos aún les llaman 'los precavidos'.
Los sicalípticos Villapene, O Sexo, Espolla y Rabos, en Gerona, el Coitos coruñés, La Verga canaria, la Poya asturiana o el ya clásico Guarromán jienense, famoso por sus hojaldres alemanes y sus bayonesas, se dan la mano con La Hija de Dios, La Matanza, Consuegra, Herencia, Balanegra, Peligros y Peleas de Arriba en esta piel de toro donde, como bien saben quienes están acostumbrados a recorrer sus carreteras, la sorpresa salta en cuanto uno se fija en los carteles. Puerto Lápice nos suena a gema rara. Altobar de la Encomienda sugiere un descanso. Azares del Páramo siembra dudas. Y Los Méndez, que está camino de Las Negras y no muy lejos del almeriense El Pozo de los Frailes, tiene ritmo de conjunto musical o de banda transhumante. Como Los Pascuales o Los Gatos, también en ese rincón mediterráneo.
Si alguna vez les mandan A Mear, no se lo tomen a mal, que de ese modo se bautizó un diminuto enclave pontevedrés pautado por el IGN recogido en un listado por Víctor Caballero.
De Cólera a El Cabrón
De Ponte Gorda a Olías
Ea (Bizkaia) y Guarromán (Jaen)
También tenemos un El Cubo de la Tierra del Vino, una Guasa, una Cólera, un Tocón, una Puerca, unos Tobillos, que caen por Guadalajara, la sevillana Jauja, perdida en un camino infinito entre olivos, una Losa del Obispo y hasta una Alcantarilla, tan conocida por sus conservas y zumos como por su Brigada Paracaidista.
Por haber hay un Mas de los Mudos y un Tartamudo murciano. Los Picapiedra no son aquí personajes de tebeo sino vecinos de la cálida Almería, como los nacidos en Las Cunas. Hay una Verruga, un Cenicero y hasta un Carrero Blanco, pero éste canario, en vez del almirante santoñés, una Cólera gerundense y un asturiano y diminuto El Cabrón.
De Ponte Gorda a Olías
La Hija de Dios (Ávila) y Quintana Martín Galíndez (Burgos)
A Villanueva del Trabuco conviene ir armado. Y bebido, a Pozo Amargo. Aunque peor debe ser tomar un trago en Baños de Agua Hedionda (Jaén) o en Arroyomuerto, por no hablar del mal rato de decir que uno viene de Anos, de Olías, de El Hediondo o del madrileñísimo enclave de El Sobaco.
Mala leche a raudales la del que llamó Avarientos a un pueblito cacereño, y Casas del Porro al playón gaditano donde los surferos de pro dan hoy la razón al tipo del bautizo, en lo que es hoy una moderna A Babilonia, que, por cierto, cae por Coruña. Un Opio tienen en Burgos, en pleno Valle de Mena, aunque para La Fumada haya que irse hasta Barcelona. La Pesadilla está en Madrid y el Mal Nombre en Las Palmas. Mal Cocinado, en este país de estrellas Michelin alentadas por Arzak y Adrià, hay dos. Uno en Badajoz y otro en Cádiz. Para repetir. Acercarse a Gustomeao (en Pontevedra) tiene su cosa, como hacerlo a Garrapata, Los Cojos o, en fin, a La Pulgosa.
De Ponte Gorda a Olías
Revilla-Cabriada (Burgos) y Ultramort (Gerona)
Los coleccionistas de topónimos, los mismos que corren a apuntar en su libreta de notas aquello de 'Transportes Alijo' inscrito sobre el toldo de un camión, tienen sus propias gemas raras. Ya sea por sus sonidos o por lo que sugieren... La Colilla, Rillo de Gallo, Adiós, Cariño, Zaldibartxo, Luna, la siempre prudente Aveinte, Calzadilla de los Hermanillos, tan adorable, Oro, Cierzos y Cabreras, Cornudilla, Agüela, Piedras Albas, Cernégula, La Araña, Polopos, Ardite, La Mamola, Guardias Viejas, La Luisiana, Sarría, Casilla del Aire, Bonanza, Arroyo de la Luz... Aunque este verano, el premio gordo ha sido encontrar un cartelón azul en la A-4 que señalaba el camino nada menos que a La Esperanza Cubana, todo un símbolo, pero en realidad una almazara levantada en Jaén por el hacendado criollo Antonio Vinent Gola a su vuelta del Caribe.
Claro que cuando uno encuentra hasta un Mal Nombre, en Canarias por más señas, la duda de la toponimia majara se instala en el espíritu de los rastreadores de nombres. Como para darle un Rodillazo (León) al catálogo o mandar a alguien a rezar a Atea, en Zaragoza. Aunque casi peor es decirle a cualquiera que se come de cine en Ponte Gorda o que para un buen descanso, nada mejor que darse un garbeo por Gerona y alquilarse una casita en Ultramort. Glubs. (FUENTE: EL CORREO).

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Proceso en la Audiencia Nacional a seis presuntos piratas somalíes.

La Audiencia Nacional ha procesado a seis presuntos piratas somalíes que intentaron secuestrar el atunero vasco 'Izurdia' el 10 de octubre de 2012, cuando faenaba a 350 millas de la costa de Somalia. El juez Javier Gómez Bermúdez ha dictado un auto de procesamiento, paso anterior al juicio, contra Adane Yusuf Ali, Abdi Ali Salad, Abdilahi Ise Jama, Yahye Omar Ali Hasan, Ali Mahamed Ali y Ali Mahamed Hirsi, a quienes considera responsables de un delito de piratería por el ataque al barco español con disparos y granadas.

En el auto, el magistrado explica que el 10 de octubre el 'Izurdia' sufrió un ataque por parte de una embarcación tipo esquife ocupada por seis o siete personas que usaron fusiles de asalto y granadas para intentar secuestrar el pesquero. El barco pirata fue detectado por unos agentes de seguridad privada que iban en el atunero y que activaron el protocolo de seguridad, por lo que la tribulación, salvo el capitán y el jefe de operaciones, se refugió en la sala de máquinas y se levantó una valla de seguridad alrededor del barco.

El esquife alcanzó entonces al 'Izurdia' por la popa, punto ciego de la embarcación, y sus tripulantes comenzaron a disparar, ante lo que los agentes de seguridad respondieron con "fuego intenso" en una persecución que duró treinta minutos y que al final forzó al esquife a huir. Un día después, el 11 de octubre, un buque holandés encuadrado en la OTAN que navegaba por esas aguas para combatir la piratería avistó el esquife que había atacado al 'Izurdia' y envió a dos helicópteros en su busca, que realizaron tres ráfagas de disparos de advertencia a los procesados.
 
Rendición

Los tripulantes del esquife, que tiraron en ese momento al mar lanzagranadas, fusiles AK-47 y otras armas de pequeño calibre, levantaron finalmente las manos en señal de rendición y fueron detenidos.

Durante la instrucción de la causa, los tripulantes del atunero narraron el ataque y cómo los presuntos piratas lanzaron granadas que impactaron en el agua.
El juez considera que hay indicios suficientes para juzgar a los somalíes por piratería porque en el barco no llevaban aparejos de pesca ni mercancías que indicaran que desarrollaban una actividad legal, y porque no pararon el barco cuando el buque de la Armada holandesa se lo requirió.

El pasado 2 de noviembre, los presuntos piratas negaron los hechos ante el juez de la Audiencia Nacional y alegaron en su defensa que no tenían intención de abordar al atunero sino que buscaban a una persona que había caído al agua.
 
Tercer ataque

Este es el tercer ataque a un barco español en aguas del Índico que llega a la Audiencia Nacional, ya que el juez Eloy Velasco ha procesado a seis personas por el asalto al buque de la Armada 'Patiño', ocurrido en enero de 2012.

Procesó a los supuestos piratas por 218 delitos de detención ilegal, uno de piratería en grado de tentativa, otro de desobediencia a buque militar para prevenir la piratería, y una falta de daños y pertenencia a organización criminal con la agravante de elevado número de componentes y tenencia de armas. Las penas con las que estos delitos están castigados van de los 893 años y tres meses de prisión hasta los 1.122 años y medio de cárcel.

Asimismo, otros dos piratas fueron condenados por la Audiencia Nacional a 439 años de cárcel por el secuestro del atunero 'Alakrana' en 2009, aunque el Tribunal Supremo rebajó en 36 años las penas impuestas a Cabdiweli Cabdullahi, 'Abdu Willy', y a Raageggesey Hassan Aji para dejarlas en 403. (FUENTE: EL CORREO).