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lunes, 30 de abril de 2012

Economía sumergida: programa G.Vasco contra el fraude en la percepción de la R.G.I.

Comprobar que todos los perceptores de la renta de garantía de ingresos (R.G.I.) están realmente residiendo en Euskadi ha sido el primer paso de Lanbide para destapar los posibles casos de fraude. Pero hay más. «A lo largo del año se acometerán nuevos procesos para que nadie esté en el sistema injustamente», advirtió ayer la consejera de Empleo y Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta. Desde Lanbide anuncian que la próxima semana se presentará un nuevo «programa de choque» para la activación y orientación de buena parte de los perceptores de RGI.
Esta estrategia tiene una doble finalidad: de un lado, la evidente, que es ayudar a encontrar trabajo a los beneficiarios. De otro, controlar a esas personas y descubrir engaños. ¿Cómo? En la Administración se sospecha que existen bastantes casos de economía sumergida entre quienes cobran esta ayuda social. Así que organizar cursos formativos de asistencia obligatoria o citas con los técnicos de Lanbide para diseñar una estrategia destapará, según esta tesis, a esos tramposos que trabajan en 'negro' para mantener las ayudas.
Hay que recordar que la RGI supone un pago de entre 612 y 870 euros al mes, dependiendo del tamaño del núcleo familiar. Para Zabaleta, el futuro de las personas que reciben la ayuda «y pueden trabajar, debe ser el empleo, no un subsidio». Es decir, «el sistema de protección debe tener un puerta de entrada y otra de salida. La RGI no es un lugar al que se debe acceder para quedar instalado, debe ser el único refugio cuando se pierde el empleo», añadió. Cada mes, Lanbide abona 27 millones de euros en estas ayudas, y otros 5,8 para la prestación complementaria de vivienda. (FUENTE: EL CORREO).

domingo, 15 de abril de 2012

Caníbales repartían entre sus vecinos carne de las víctimas convertida en empanadas.

Un hombre y dos mujeres de Pernambuco (Brasil) han sido acusados de asesinar al menos a tres mujeres y de consumir parte de la carne de sus víctimas, que también usaron para fabricar empanadas que vendieron a sus vecinos.
Los caníbales confesaron pertenecer a una secta que recibía órdenes de «una voz» para eliminar mujeres que consideraban «malas». La Policía encontró los restos mortales de dos mujeres en el patio de la residencia en la que vivían, que fue incendiada el jueves por algunos vecinos enfurecidos tras conocer los hechos. Las investigaciones de estos homicidios comenzaron el mes pasado cuando Jorge Negromonte, de 51 años, admitió ser el autor del libro 'Revelaciones de un esquizofrénico', escrito en 2009 y en el que revelaba detalles de las actividades de esta supuesta secta. La Policía detuvo el miércoles en Garanhuns a Negromonte, a su esposa, la comerciante Isabel Cristina Oliveira, de 51 años, y a la amante del autor del espeluznante relato.
Para rematar la macabra historia, los tres detenidos vivían con una niña de cinco años, que se sospecha es hija de Jéssica, otra joven asesinada en 2008 cuando tenía 17 años. Su muerte está narrada con todo lujo de detalles en el libro: «Al mirar el cuerpo ya sin vida de la adolescente mala, siento un alivio. Agarro una lámina y comienzo a retirar toda su piel y después la divido. Yo, Bel y Jéssica nos alimentamos de la carne del mal como si fuese un ritual de purificación. El resto lo enterramos en el patio».
Caníbales en serie
Además de las dos mujeres encontradas enterradas en el jardín de la residencia de los acusados, las autoridades investigan al trío de caníbales por la posible autoría de, al menos, otros cinco homicidios en Pernambuco. Las asesinadas desaparecieron después de que los detenidos les ofrecieran empleo como niñeras con un salario muy superior al promedio en esa empobrecida región de Brasil.
El comisario de Garanhus explicó que acusará al trío de los delitos de homicidio calificado, secuestro, ocultación de cadáver, falsificación y estafa, así como de crímenes contra la salud pública, ya que la esposa de Negromonte admitió que, además de haber descuartizado y comido parte de la carne de las víctimas, utilizó algunos pedazos, cocinados en agua y sal, para rellenar empanadas que vendía en la calle.
Las autoridades sanitarias informaron a la población que los riesgos de ingestión de carne humana son los mismos que los provocados por la de cualquier animal. No parece mucho alivio para alguien que comiera aquellas empanadas. (FUENTE: EL CORREO).

viernes, 6 de enero de 2012

El desguace de buques deja a un lado la Convención de Basilea sobre Basura Peligrosa.

Una playa cubierta de petróleo. Naves hechas pedazos varadas en el lodo o semisumergidas en unas aguas de gris plomizo. Un fuego aquí, humo más allá. Podría ser el escenario de una película de ciencia ficción o de una superproducción catastrofista. Pero el lugar pertenece a este planeta, y nada tiene que ver con el fin del mundo. Es Chittagong, la segunda ciudad en importancia de Bangladesh, su principal puerto, y uno de los centros de desguace de barcos más importantes del mundo.
La razón de esta escena surrealista hay que buscarla en la globalización. Hasta aquí llegan gigantescos petroleros y buques mercantes que han servido al comercio mundial hasta que han cumplido 29 años de servicio, el máximo permitido por la ley internacional. Entonces, estas bestias que llegan a superar las 20.000 toneladas han de ser reducidas a chatarra a través de un proceso costoso, peligroso y muy contaminante.
Claro que también puede resultar económicamente muy rentable. Sólo hay que dejar la ética a un lado y mirar para el otro. Es lo que hacen las grandes navieras a pesar de que la Convención de Basilea sobre Basura Peligrosa lo prohíbe expresamente. Según el texto, ratificado por la mayoría de los países desarrollados, estos desechos, entre los que se incluyen barcos, no pueden ser enviados para su procesamiento desde el Primer Mundo hasta el Tercero (OCDE hacia no-OCDE).
Pero el negocio es demasiado goloso como para dejar que la legalidad lo estropee. «La naviera suele vender el buque a un 'broker' en Londres. Éste cambia la bandera del barco y lo registra en alguno de los países que no han firmado la Convención. Así, todo está en orden para que pueda ser desguazado en Bangladesh», explica Muhamed Ali Shahin, director de Shipbreaking Platform, una organización dedicada a la supervisión del 'reciclaje' de barcos.
Todos ganan. La naviera ya ha rentabilizado el buque, y su venta no solo le quita un quebradero de cabeza, sino que le reporta unos 230 euros por tonelada. Es el precio al que lo adquiere el intermediario, que luego revende la nave con hasta 155 euros de beneficio por tonelada (un buque de gran tamaño puede reportar, así, unos 3,08 millones de euros de ganancia). El comprador final es un empresario bengalí, que puede llegar a obtener una rentabilidad de hasta 1.925 euros por tonelada de barco. El Banco Mundial estima que los patronos de este negocio cuentan con un margen de beneficio del 16%.
«Está el acero, que supone en torno al 90% del material total, pero también los motores, que son la parte más rentable del buque y que pueden recolocarse en el mercado local o incluso utilizarse como planta de generación eléctrica», enumera Shahin. «Finalmente, hay que tener en cuenta los muebles y la decoración de los interiores, que también se revenden. Además, muchos desguazadores tienen sus propias fundiciones, donde transforman la chatarra en productos que inundan el mercado local».
No hay cifras oficiales sobre el dinero que mueve esta industria, pero nadie niega que sean varios miles de millones de euros. Solo en Bangladesh. Junto a India y Pakistán, los otros dos gigantes del 'shipbreaking' -literalmente 'romper barcos'-, suman en torno al 80% de los buques que se reciclan en todo el mundo, un negocio que llegó hasta la antigua Pakistán Oriental por casualidad, cuando un buque quedó varado en una playa en la década de 1960. Al cabo de unos años, los lugareños decidieron hacerlo pedazos para aprovechar el acero y así descubrieron que podía ser un trabajo muy rentable.
Condiciones difíciles
«No estamos en contra del desguace de barcos», explica Shahin, en una actitud similar a la que sostiene el Banco Mundial, que en su último informe, publicado en enero, considera que esta práctica es «la forma más sostenible de deshacerse de los grandes navíos». De hecho, actualmente da trabajo, de forma directa e indirecta a casi medio millón de personas, solo en Bangladesh. No obstante, Shahin tiene claro que «no se puede llevar a cabo en las condiciones actuales». Basta con un paseo por la playa para descubrir cuáles son.
Los trabajadores caminan descalzos sobre el fango tóxico, producto de la limpieza de los tanques. Los cortadores, que se encargan de llevar a cabo el desguace, cuentan con poco más que sopletes, martillos, y cinceles. Todo ello, además, lo tienen que comprar de su bolsillo. «Los patrones no nos proporcionan ningún material de seguridad», reconoce Mohamed Liton, de 25 años. Así, están expuestos a materiales cancerígenos como el asbesto, razón por la que su esperanza de vida es de poco más de 50 años, y en muchas ocasiones se produce una tragedia. «Sobre todo cuando nos toca cortar el material en torno a los tanques. Al haber estado cerrados mucho tiempo se forma gas que puede provocar una explosión», explica Liton.
Es lo que sucedió el pasado 16 de octubre, cuando una chispa hizo que cuatro trabajadores volaran por los aires. Nada nuevo. Solo en 2010, el 'shipbreaking', como se conoce internacionalmente a este trabajo, se cobró la vida de 17 operarios bengalíes. Una cifra que la ONG de Shahin eleva a 50. «Entre 1995 y 2005 tenemos documentadas más de mil muertes», añade.
Por si fuera poco, una cuarta parte de la mano de obra es menor de edad. Saltan a la vista los cuerpos menudos de adolescentes sonrientes que corren para posar frente a la cámara del periodista occidental. Sus colegas adultos, sin embargo, no comparten este entusiasmo, e impiden el trabajo de este periodista en dos ocasiones. En primer lugar lo hacen de forma cortés, advirtiendo al reportero de que está en un recinto privado en el que no tiene permiso para recabar información. En una segunda ocasión, sin embargo, los ánimos explotan y varios capataces gritan amenazas, intentan requisar el material gráfico obtenido, y utilizan la coacción física contra el intérprete local. «Todo es una mafia», asegura éste.
Medidas del Gobierno
Consciente de las consecuencias que tiene este oscuro negocio, el Gobierno trata ahora de poner coto a sus prácticas más perniciosas con una nueva regulación que ya ha surtido cierto efecto. En 2009 fueron 100 los barcos que arribaron a Chittagong, pero el año pasado su número se redujo a poco más de 30. En 2011, no obstante, se ha demostrado que el entramado de esta industria supera a la voluntad del Ejecutivo, ya que el Tribunal Supremo ha vuelto a dar luz verde para que el 'shipbreaking' opere casi sin restricciones, y las ONG anuncian la llegada de uno de los buques con peor reputación del planeta.
El 'Probo Koala' saltó a la fama en agosto de 2006, cuando se descubrió que habitualmente transportaba 528 toneladas de basura tóxica europea con destino a Abiyán, Costa de Marfil. Allí limpiaba sus bodegas antes de regresar a Estonia. Según diferentes fuentes, su cargamento provocó al menos 16 muertes que, ahora, podrían ser muchas más si finalmente llega a Bangladesh -rebautizado como 'Gulf Jash' para despistar- y es desguazado sin ningún tipo de medida de seguridad.
«¡Parad al buque de la muerte antes de que vuelva a matar!», piden las organizaciones locales con una campaña que explica Rizwana Hasan, director de la Asociación de Abogados Medioambientalistas de Bangladesh: «El 'Probo Koala' ya es un ejemplo de la irresponsabilidad de la industria naviera, por eso exigimos que se impida la entrada en nuestro país a un barco peligroso que servirá para la explotación de trabajadores y del medio ambiente de Bangladesh».
Tanto Shipbreaking Platform como Greenpeace son conscientes de que alguien tiene que llevar a cabo el trabajo sucio del 'reciclado' de barcos. Además, puede ser una importante fuente de riqueza para una nación que la necesita desesperadamente. De hecho, el diario 'Asia Times' asegura que el 80% del acero que consume Bangladesh tiene su origen en el 'shipbreaking'. «Pero se debe hacer como en países como China, cumpliendo unas condiciones de seguridad personal y medioambiental justas». ¿Y eso qué supone? En primer lugar, que el trabajo se realice en un dique seco y no en la playa. «Así es más fácil controlar la polución», explica Shahin.
Además, estos grupos exigen que cada barco llegue 'prelavado'. O sea, que los países a los que pertenece cada buque certifiquen que los elementos tóxicos han sido eliminados. También hay una petición dirigida a los líderes locales para « invertir en infraestructura adecuada». Estas demandas son todavía excesivas, pero una nueva ley podría hacer obligatoria la obtención de un 'certificado medioambiental' para permitir la importación de un barco. Y tampoco es una vía fiable porque, para tener éxito, el Gobierno tendrá que enfrentarse a otro viejo enemigo: la corrupción.
Si lo consigue derrotar es posible que la costa de Chittagong vuelva a la vida. Porque el desguace de barcos no solo pone en peligro a quienes lo llevan a cabo. También están en juego los ingresos de miles de personas directamente relacionadas con la pesca. Porque una franja de costa de 30 kilómetros, en las inmediaciones de Chittagong, está gravemente afectada por los agentes químicos utilizados en la limpieza de los tanques que, a su vez, tienen importantes residuos de petróleo que se tiran directamente al mar. (FUENTE: EL CORREO).

martes, 15 de noviembre de 2011

Los datos de desempleo y su relación con la criminalística.

Comentario Personal: Es posible que algún lector se eche las manos a la cabeza con el titular de la entrada; no pretendo ser alarmista pero considerando que un 33% de los desempleados en España no percibía ninguna prestación durante el mes de septiembre y que 1,4 millones de hogares tienen a todos sus miembros en desempleo, convendremos en que es un caldo de cultivo para acciones ilícitas. Que el motivo de delinquir sea la pobreza o la tensión que provoca, no es motivo para que los criminalistas miremos para otro lado.

El mercado laboral en España sigue expulsando trabajadores mes a mes y ofrece escasas posibilidades de reintegrarlos. Eso provoca que las personas vayan agotando progresivamente las prestaciones contributivas (las que les corresponden por el tiempo que ha cotizado) y las no contributivas, por lo que se quedan sin ningún ingreso.
Ese fenómeno se ha intensificado en septiembre, último dato disponible, en el que el número de desempleados que no perciben ningún tipo de prestación ha llegado a 1,506 millones de personas, al aumentar en 150.000 solo en ese mes. La tasa de cobertura (que mide el número de parados que reciben alguna prestación) ha bajado al 68%, lo que representa una caída de siete puntos en tan solo un año. Ese porcentaje, sin embargo, es mayor, tal y como reconocen desde Trabajo, si se incluyen los 150.000 perceptores del Plan Prepara (la ayuda de 400 euros para aquellos parados que hayan finalizado su prestación), prorrogada hasta el 15 de febrero de 2012.
De este modo, uno de cada tres desempleados en España no recibía en septiembre ningún tipo de prestación. En la configuración de esa cifra han actuado dos factores: la progresiva reducción de beneficiarios de prestaciones y el inesperado repunte del paro en agosto y septiembre, tradicionalmente muy buenos en lo que a contratación de trabajadores se refiere.
La encuesta de población activa (EPA), correspondiente al tercer trimestre, muestra cómo más de dos millones de desempleados (el 42,5% del total) habían perdido su puesto de trabajo hace más de un año. Esta cifra representa un crecimiento del 245% respecto al ejercicio anterior. Otro dato que refleja el profundo deterioro del mercado laboral es que ya hay 1,4 millones de hogares (el 8,2% del total) en el que todos los miembros están parados, con un crecimiento del 132% respecto al ejercicio anterior.
El segundo factor que ha llevado la cifra de parados sin prestaciones a máximos desde el inicio de la crisis ha sido el anómalo comportamiento del mercado laboral durante el verano. Entre julio y septiembre suele registrarse un importante crecimiento de las contrataciones, en gran medida por el tirón de los sectores ligados al turismo (hostelería, comercio o restauración, entre otros), lo que sirve para aligerar la lista de parados. Ese alivio no se ha producido este año, sino que el deterioro se ha intensificado. El 31 de julio había 4,07 millones de parados registrados en los servicios públicos de empleo; tres meses después esa cifra se ha incrementado hasta los 4,36 millones. Este inusual crecimiento de los desempleados se ha producido por la resistencia de los empresarios a contratar.
Y los que se atrevieron optaron mayoritariamente por contratos temporales. De hecho, de los 1,06 millones firmados en agosto, tan solo 66.118 (un 8,2%) fueron indefinidos. Eso ha provocado que todos los temporales hayan engrosado las listas de paro en septiembre y octubre.
El 59% de demandantes extranjeros, sin ingresosUno de cada diez euros que el Ministerio de Trabajo gasta en protección contra el desempleo está dirigido hacia la población extranjera. Esa cifra, correspondiente al mes de septiembre, último mes disponible, muestra cómo esa partida ha caído hasta los 243 millones, lo que supone un descenso de 40 millones de euros, hasta situarse en el 10,1% del total de gasto en prestaciones.
Ese recorte, sin embargo, se ha producido en exclusiva por la progresiva salida de extranjeros del listado de beneficiarios de prestaciones, una vez que las han agotado al no encontrar trabajo. Solo en septiembre se ha producido una bajada de 87.819 personas respecto al mismo mes del año anterior. La tasa de cobertura (número de beneficiarios respecto a los demandantes de empleo extranjeros) ha caído hasta el 58,9%, lo que supone un recorte de 14 puntos en un año y diez puntos menos que la media de los parados españoles.
De hecho, el número de desempleados extranjeros registrados en los servicios públicos de empleo no ha bajado, sino que ha crecido. En octubre, último dato disponible, se elevó a 615.765, lo que supone un incremento anual del 3,83%.
Un análisis más detallado muestra cómo todo el impacto del aumento del paro se ha cebado con las mujeres extranjeras y en especial con aquellas mayores de 25 años. De los 22.699 parados adicionales registrados a 31 de octubre, 21.889 correspondían a mujeres de esa franja de edad. Por sectores, destaca el incremento en los servicios (16.894) y la corrección sufrida por la construcción y la industria, con caídas en el número de parados de 7.582 y de 614 en tasa anual, respectivamente.
El gasto en protección cae en 2.000 millonesEntre enero y septiembre, el gasto asumido por el Ejecutivo para proteger a las personas sin empleo se ha elevado a 22.382 millones de euros, lo que supone un recorte de casi 2.000 millones respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
Una cifra nada baladí si se tiene en cuenta que dos de cada tres euros de gasto del Ministerio de Trabajo se utilizan para la protección contra el desempleo. El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ya ha avanzado que este año esta cifra volverá a superar los 30.000 millones de euros, lo que supone un gasto cercano al 3% del PIB. Esa cifra convierte a España en uno de los países de la UE que más dinero gasta en protección, pese a lo que Gómez ha defendido la necesidad de mantenerlo para proteger a las personas que se quedan sin trabajo.
Sin embargo, algunas instituciones han propuesto la reforma del seguro de desempleo. La última fue la sugerida por el presidente de las Cámaras de Comercio, Manuel Teruel, quien planteó que si un parado rechazaba dos o tres propuestas de trabajo se le retirara la prestación. Frente a estas iniciativas, Gómez se ha mostrado inflexible. "Durante la crisis el problema no es que se rechacen ofertas de empleo, sino que no hay". En su opinión, la actual norma ya recoge sanciones, que contemplan hasta la retirada de la prestación para cuando se producen infracciones graves. "No tiene sentido insistir en estas políticas cuando lo que necesitamos es crear más puestos de trabajo", remarca.
Campaña electoral .El gasto en desempleo se ha colado en la campaña electoral. En el cara a cara televisivo del pasado lunes, el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba exigió al líder del PP, Mariano Rajoy, que aclarara si piensa recortar estas prestaciones. Rajoy negó la mayor.
Las cifras
1,4 millones de hogares tienen a todos sus miembros en situación de desempleo. 6,5% es la caída registrada por los contratos temporales en octubre, que han encadenado ocho meses consecutivos de descensos a lo largo de este año. Tan solo crecieron en enero y febrero. (FUENTE: EL PAÍS.com).